Nora Feldenkrais Studio

Nació de gente
que quería seguir

Estudiantes de otros lugares de España y del mundo pasaban por Lanzarote, hacían clase, y al marcharse querían continuar. La Biblioteca empezó ahí: las clases grabadas, para hacerlas desde donde estés.

Qué hay dentro

Una clase

Cada clase lleva su audio completo, tal y como suena en la sala. Normalmente empezamos tumbados, con los ojos cerrados, siguiendo la voz: por eso una grabación no pierde nada.

Algunas llevan además un vídeo corto. Como no puedo verte, está ahí para las dudas que queden al final: aclarar una indicación, o dar referencias anatómicas para que veas qué estás moviendo y cómo se relaciona una parte con otra.

Puedes buscar por qué trabaja la clase, por dónde transcurre y por cuánto dura, para elegir según lo que quieras explorar y el tiempo que tengas ese día.

Todas las clases empiezan con unos minutos de atención al cuerpo, tumbado. Si hoy no puedes tumbarte, esa parte la puedes hacer sentado o de pie: el filtro de dónde transcurre te dice por dónde pasa el resto de la clase.

Lo que la hace distinta

Tu cuaderno

No es una tarea. Es una herramienta más de autoconocimiento.

Al terminar cada clase puedes anotar cuatro cosas: cómo te sentó, cómo te sentiste después, dónde lo notaste más y lo que quieras escribir.

Es tuyo. No lo lee nadie. Hay una casilla, desmarcada, para que pueda leerlo yo si te apetece — y solo yo.

Una clase se anota tantas veces como la hagas. Con el tiempo tienes algo escrito por ti, sobre ti, que no está en ninguna otra parte.

Y lo que no vas a encontrar

No hay objetivos externos

No hay barra de progreso ni porcentaje de avance.

Con el tiempo las clases se olvidan. A veces recuerdas haberla hecho, pero no el impacto que tuvo en ti.

Para eso está el cuaderno: para que puedas ser testigo de tu evolución y de tu aprendizaje más profundo.

El orden de las cosas

Cada cosa aparece cuando toca

El vídeo de aclaraciones se abre cuando terminas el audio.

Las sensaciones del resto se abren cuando anotas tu clase: qué porcentaje de gente notó cada cosa, en anónimo, y solo cuando hay al menos cinco personas.

Ninguna de las dos es un truco para retenerte. Es que nada que condicione lo que vas a sentir debería enseñarse antes de que lo sientas: si lees que la mitad notó un lado más largo que el otro, vas a ir a buscarlo.

Y con los demás

Compartir

Cada clase tiene su espacio para compartir, abierto a quien la haya hecho.

En la sala pasa igual: alguien cuenta una diferencia que ha notado, o algo que le llamó la atención. Cada persona tiene su propio proceso, y que otra diga cómo lo ha vivido te deja llevar la atención ahí y descubrir si para ti también es así.

Entre todas las voces la experiencia se amplía. Dejas de tener una sola referencia, la tuya, y pasas a tener muchas.

Precio

17 € al mes

El catálogo entero, el cuaderno y el espacio para compartir. Sin permanencia.

El precio irá subiendo a medida que crezca el catálogo. El tuyo no: mientras sigas dentro, se queda como el día que entraste.

Si vienes a las clases de grupo, la Biblioteca entra en el pack de 70 € al mes. Dentro de un pack siempre vale 5 € menos que suelta.

Si haces una sesión individual online, llevas un mes de Biblioteca incluido, con un repertorio preparado para ti.