Cómo trato tus datos
Esta página cuenta lo que pasa con lo que escribes en esta web. Está escrita para que se entienda, no para cubrirme las espaldas. Si algo no queda claro, escríbeme y te lo explico.
Quien escribe aquí, quien lee lo que me mandas y quien contesta es Araia, que es quien da las clases. El responsable del tratamiento a efectos legales es Diego J. Cáceres Stephan, cuyos datos completos están al final: es a quien la ley pide cuentas de cómo se tratan estos datos. Lo digo porque en tu cuaderno hay una casilla que dice «que Araia pueda leer esta nota», y quiero que sepas que quien la lee es ella.
No pido diagnósticos, ni lesiones, ni informes médicos en ningún formulario, ni al registrarte, ni dentro de las clases. No hace falta para nada de lo que hay aquí.
Otra cosa es lo que escribas tú en tu cuaderno. Eso sí describe cómo se siente tu cuerpo, así que la ley lo trata como dato de salud, y por eso te lo pregunto aparte al registrarte, con su casilla propia. Si no la marcas, no hay cuaderno.
Si en algún momento decides contármelo por tu cuenta —porque prefieres que lo sepa antes de una clase, o porque te apetece— lo leo yo y nadie más, y puedes pedirme que lo borre cuando quieras.
Tu nombre, tu correo y lo que me cuentes. Lo guardo para contestarte y para acordarme de la conversación si vuelves. No lo uso para mandarte nada más.
Solo tu correo. Si además marcas la casilla de avisos del estudio, entras en una segunda lista, distinta. Son dos cosas separadas: puedes estar en una y no en la otra, y salirte de cualquiera cuando quieras.
Nombre y apellidos, que solo veo yo y me sirven para saber quién es quién. Un nombre de usuario, que eliges tú y es el que aparece cuando compartes algo — no tiene por qué ser tu nombre real. Tu correo y una contraseña. Y la fecha de nacimiento si te apetece dármela, que es opcional entera: puedes darme solo el día y el mes, sin el año, y me sirve igual para felicitarte.
Después de cada clase puedes anotar cuánto te gustó, cómo te sentiste, dónde lo notaste más, y escribirlo con tus palabras si ninguna de las que te propongo encaja. Es tuyo y no lo lee nadie. Hay una casilla, desmarcada, para que pueda leerlo yo si te apetece — y solo yo. Mientras no la marques, no lo veo.
Ese campo es opcional y lo leo yo siempre, por eso lo pone escrito dentro. Es la diferencia con el cuaderno, que hay que abrirme a propósito. No aparece en ningún sitio público ni se junta con lo de nadie más.
Las etiquetas que marcas —no lo que escribes— se cuentan junto a las del resto para enseñar, dentro de cada clase, qué proporción de gente notó cada cosa. Va sin nombre y no se puede saber quién marcó qué. Solo aparece cuando al menos cinco personas han anotado esa clase; por debajo no se enseña nada. Tu texto libre no entra ahí nunca.
Eso sí lo ve el resto de personas que tengan esa clase, con tu nombre de usuario al lado. Es lo único de toda la web que es público, y solo dentro de la Biblioteca.
El pago lo procesa una pasarela externa. Yo no veo ni guardo tu tarjeta en ningún momento. De la compra me queda lo que necesito para la factura y para saber qué tienes contratado.
Si me escribes o te apuntas a los avisos, porque me lo has pedido tú y puedes echarte atrás. Si compras algo, porque hay un contrato entre las dos partes y una obligación de guardar las facturas. Y del cuaderno, porque me has dado permiso expreso al registrarte, marcando su casilla. Puedes retirarlo cuando quieras y entonces se borra.
Nadie que no haga falta. Estos son todos, y cada uno ve solo lo suyo:
La empresa que aloja la web. Guarda lo que hay en ella, como cualquier alojamiento.
La plataforma de vídeo donde están las clases grabadas.
La pasarela de pago, que trata tu tarjeta directamente y no me la enseña.
El correo por el que nos escribimos.
No vendo datos a nadie, no los cedo para publicidad y no hay rastreadores de terceros metidos en las páginas.
Los mensajes, mientras tengan sentido para la conversación. Los avisos, hasta que te des de baja. Tu cuenta y tu cuaderno, mientras la tengas abierta — si te das de baja se van con ella, salvo que me pidas quedarte con una copia. Las facturas tienen un plazo legal que no depende de mí.
Puedes pedirme que te enseñe lo que tengo tuyo, que lo corrija, que lo borre, que deje de usarlo o que te lo dé en un archivo para llevártelo. Se pide escribiendo a hola@norafeldenkrais.com y no hay que dar explicaciones ni rellenar nada.
Si algo no te cuadra y no lo resolvemos entre nosotras, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
Las que hacen falta para que la web funcione y para que tu sesión siga abierta mientras navegas. No hay cookies de publicidad ni de seguimiento.
La Biblioteca es para mayores de 14 años. Por debajo de esa edad hace falta que lo autorice madre, padre o quien tenga la tutela.
Si cambio algo importante te aviso, no lo cambio en silencio. Abajo está la fecha de esta versión.
Responsable del tratamiento: Diego J. Cáceres Stephan · NIF 08171222N · C/ Polca 18, 35500 Arrecife, Lanzarote, Las Palmas · hola@norafeldenkrais.com. «Nora Feldenkrais Studio» es el nombre comercial del estudio. Las clases las imparte Araia.
Autoridad de control: Agencia Española de Protección de Datos, C/ Jorge Juan 6, 28001 Madrid, www.aepd.es.
Última actualización: 27 de agosto de 2026.